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jueves, 24 de marzo de 2011

Calma chicha

El mar es uno de los lugares de la naturaleza que siempre me fascina.

Me encanta ver su comportamiento, sobre todo las olas, ver como vienen de lo lejos, poco a poco van creciendo, rompen en la orilla o a cientos de metros y terminan su ciclo en la orilla, o golpeando un acantilado, aunque también muchas veces terminan reducidas a la mínima expresion o absorbidas por otra u otra serie de olas de tamaño mayor.

De ahí que me fascina encontrarme un mar furioso, agitado, revuelto con olas de un lado para otro golpeando con furia a la costa, la mayoría de las veces verlo así de agitado con pocas olas pero levantando mucha espuma por todos los lados, como si fueran borreguitos, otras en cambio lo ves liso como un plato, y bastantes veces rizado por el viento o brisa marina, ...

Pero hoy he visto un mar raro, un poco atípico, os cuento.Me he acercado hasta la calita de Meñakoz.Un playa solitaria que al estar a mar abierto, siempre tiene oleaje.Pues hoy no rompía ninguna ola en la calita, pese a que en el momento de hacer la foto había rachas de viento muy fuerte, incluso algunas hasta han llegado a alcanzar los 80 km/h.



Siempre relacionaba la intensidad del viento con el poder de las olas, pero hoy esta teoría se ha roto en mil pedazos, ya que el viento fuerte que golpeaba al mar apenas provocaba que se formaran olas.Solo conseguía rizarlo como veis en la imagen.

De ahí que muchas veces suceda lo contrario, pese a tener un tiempo tranquilo, sin apenas viento, encuentras un mar agitado, con olas de gran altura, furioso y por el contrario, en tierra reina la calma chicha.Cosas de la naturaleza.

2 comentarios:

  1. Hurrengoan Barrikatik zatozenean, bisita egin!

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  2. Mila esker Iña.....

    Sarritan Barrikara joaten gara, batez ere, Golfo Norte-ra pote batzuk hartzera.Beste egun batean, Golfo-ra joanez gero, guasap bat bidaliko dizut.

    Ondo izan!!

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